Fortalecimiento de capacidades en apicultura mediante el uso del telario de zángano. Intercambio técnico en Italia
Angel Majuan García, profesional de la Cooperativa Agraria APROCASSI, participó del taller “Lectura del desarrollo de la colmena a través del telario de zángano”, desarrollado por la Asociación de Apicultura Api Lombardía en Italia, como parte del intercambio de conocimientos y t…
Angel Majuan García, profesional de la Cooperativa Agraria APROCASSI, participó del taller “Lectura del desarrollo de la colmena a través del telario de zángano”, desarrollado por la Asociación de Apicultura Api Lombardía en Italia, como parte del intercambio de conocimientos y transferencia tecnológica entre experiencias internacionales y locales.
Esta actividad de intercambio técnico se da en el marco del Proyecto BLF Andes Amazónico, implementado por un Consorcio liderado por Practical Action y conformado por Terra Nuova en articulación con la Cooperativa Agraria APROCASSI, en el que se vienen desarrollando diversas acciones orientadas al fortalecimiento de capacidades técnicas de los productores apícolas, con el objetivo de mejorar la productividad, calidad y sostenibilidad de la cadena de valor de la miel.
Este taller tuvo como finalidad introducir y validar una metodología práctica y eficiente para la evaluación del estado productivo y sanitario de las colmenas, mediante el uso del telario de zángano como herramienta de diagnóstico rápido. La lectura de la colmena a través de este método se realiza en períodos previos a la cosecha, permitiendo a los apicultores interpretar el comportamiento de las abejas y anticipar decisiones técnicas clave en el manejo productivo.
El telario de zángano consiste en la incorporación de un marco de media alza en la cámara de cría, específicamente ubicado en una de las esquinas de la colmena. Esta ubicación estratégica responde al comportamiento natural del “superorganismo” que conforma la colmena, donde la reina tiende a depositar huevos de zánganos en zonas periféricas. A partir de la instalación del telario, las abejas obreras completan la construcción del bastidor, generando celdas donde la reina realiza la postura de huevos, tanto de abejas obreras como de zánganos.
Una vez construido el bastidor, se procede a realizar un corte parcial del mismo, dejando una sección disponible para observar la capacidad de reconstrucción de la colmena. Este proceso se evalúa en un periodo de aproximadamente 8 días. Si las abejas reconstruyen rápidamente el bastidor, se interpreta que la colmena se encuentra en un estado óptimo, con una reina activa, buena población y condiciones sanitarias adecuadas. Por el contrario, si no se evidencia reconstrucción o se observan celdas irregulares, esto constituye un indicador de alerta que requiere una revisión más exhaustiva de la cámara de cría, pudiendo estar asociado a problemas como envejecimiento de la reina, enfermedades, estrés ambiental o inicio de procesos de enjambrazón.
Adicionalmente, el uso del telario de zángano permite identificar aspectos clave del estado sanitario de la colmena, participa en apoyar a mantener bajo el porcentaje de infestación de la Varroa, una de las principales amenazas para la apicultura. Asimismo, facilita la evaluación del equilibrio interno de la colmena, considerando factores como la distribución de la cría, disponibilidad de alimento y comportamiento de las abejas.
Desde el punto de vista biológico, es importante resaltar que los zánganos, si bien cumplen menos funciones que las abejas obreras, desempeñan roles relevantes dentro de la colmena, como la regulación térmica y su participación indirecta en los procesos de transformación del néctar en miel. Su presencia y distribución dentro de la colmena también proporcionan información valiosa sobre la dinámica poblacional y reproductiva.
Uno de los principales beneficios de esta metodología es la optimización del tiempo de evaluación de las colmenas. Mientras que el método tradicional de revisión completa puede demandar hasta tres días para evaluar 100 colmenas, el uso del telario de zángano permite reducir significativamente este tiempo, logrando evaluar el mismo número de colmenas en un solo día. Esta eficiencia operativa no solo reduce costos de mano de obra, sino que también mejora la capacidad de respuesta técnica ante posibles problemas en campo.
En términos de impacto, la implementación de esta herramienta contribuye directamente a la mejora de la toma de decisiones por parte de los productores, fortaleciendo su capacidad de manejo técnico, reduciendo riesgos productivos y promoviendo prácticas apícolas más sostenibles. Asimismo, se alinea con los objetivos del proyecto BLF Andes Amazónico, orientados a la gestión integral del paisaje, la resiliencia climática y el fortalecimiento de medios de vida sostenibles en las familias cafetaleras.
La imagen muestra como está formado el apiario de la asociación de Apicultura Api Lombardía, en donde se desarrolló el taller.
Las imágenes muestran el procedimiento técnico mediante el cual se realiza el análisis de la lectura del telario de zángano, herramienta clave para el monitoreo apícola. Este método evalúa de manera rápida y eficiente el estado productivo y sanitario de la colmena, identificando indicadores como la actividad de la reina, la capacidad de reconstrucción del panal y posibles problemas como estrés o enfermedades, facilitando una oportuna toma de decisiones en campo.
Se observa el diagnóstico obtenido luego de realizar el corte parcial del bastidor construido por las abejas, una técnica utilizada para evaluar el estado general de la colmena. La rápida reconstrucción del panal por parte de las abejas, evidencia un comportamiento activo y saludable, lo que indica una buena condición fisiológica de la colonia. Asimismo, este resultado refleja la presencia de una reina en óptimas condiciones de postura, una adecuada población de abejas obreras y un equilibrio interno favorable. En conjunto, estos indicadores permiten concluir que la colmena se encuentra en un estado productivo y sanitario adecuado.
Las imágenes muestran el comportamiento de las colmenas luego de realizar el corte parcial del bastidor, evidenciándose que las abejas no reconstruyen la estructura intervenida. Este comportamiento es un indicador técnico relevante, ya que sugiere alteraciones en el estado normal de la colmena. Asimismo, se aprecia la presencia de celdas reales o celdas destinadas a la formación de nuevas reinas, lo cual está asociado a procesos de enjambrazón o reemplazo de la reina. Esta situación refleja un cambio en la dinámica interna de la colmena, que requiere una evaluación detallada del estado sanitario, la edad de la reina y las condiciones de manejo.